Los miembros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días en todo el mundo tuvieron la oportunidad, el sabado 5 de abril de 2008, de sostener a la nueva organización mundial de gobierno de la Iglesia.
El presidente Gordon B. Hinckley, quien dirigió La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días a lo largo de doce años de expansión mundial, murió a los noventa y siete años.
Cita
"Ningún éxito en la vida compensará el fracaso en el hogar."